Un niño australiano de siete años saltó la valla de seguridad en un zoológico y tras aplastar con una piedra varios lagartos, se los dio de comer a un enorme cocodrilo. El suceso ocurrió en el Centro de Reptiles de Alice Springs en el Territorio del Norte, según su director, Rex Neindorf.
Neindorf explicó que en apenas media hora, el pequeño mató a tres lagartos y tiró sus cuerpos a la jaula de Terry, un cocodrilo de agua salada de más de tres metros de largo. Acto seguido, capturó una decena de animales vivos que también lanzó hacia Terry.
Las imágenes de las cámaras de seguridad mostraron al niño sonriente y "con la mirada perdida", según explicó Neindorf, quien comentó que "parecía como si estuviera jugando"."Creo que tuvo suerte de que Terry no fue por él", aseguró.
Tras ser apresado por los guardas del zoológico, el niño no habló cuando la Policía intentó interrogarlo, dijo el director del parque. Los agentes también tomaron declaración a la madre, la única persona que acompañaba al pequeño.
El niño, que según las leyes de este estado australiano no puede ser procesado al ser menor de diez años, acabó con la vida de animales exóticos valorados en un total de 5.500 dólares, algunos de los cuales son muy difíciles de reemplazar. "Nos sentimos horrorizados y alarmados por la edad del pequeño", señaló Neindorf, quien anunció que tiene intención de denunciar a su madre, pues "alguien tiene que asumir la responsabilidad".
La Policía atribuye el incidente a un fallo en el sistema de seguridad del zoológico. Según las primeras pesquisas, los sensores de movimiento no detectaron al niño porque era demasiado pequeño, y así pudo penetrar en la jaula saltando una valla trasera que no estaba vigilada: Fuente: El Comercio
Neindorf explicó que en apenas media hora, el pequeño mató a tres lagartos y tiró sus cuerpos a la jaula de Terry, un cocodrilo de agua salada de más de tres metros de largo. Acto seguido, capturó una decena de animales vivos que también lanzó hacia Terry.
Las imágenes de las cámaras de seguridad mostraron al niño sonriente y "con la mirada perdida", según explicó Neindorf, quien comentó que "parecía como si estuviera jugando"."Creo que tuvo suerte de que Terry no fue por él", aseguró.
Tras ser apresado por los guardas del zoológico, el niño no habló cuando la Policía intentó interrogarlo, dijo el director del parque. Los agentes también tomaron declaración a la madre, la única persona que acompañaba al pequeño.
El niño, que según las leyes de este estado australiano no puede ser procesado al ser menor de diez años, acabó con la vida de animales exóticos valorados en un total de 5.500 dólares, algunos de los cuales son muy difíciles de reemplazar. "Nos sentimos horrorizados y alarmados por la edad del pequeño", señaló Neindorf, quien anunció que tiene intención de denunciar a su madre, pues "alguien tiene que asumir la responsabilidad".
La Policía atribuye el incidente a un fallo en el sistema de seguridad del zoológico. Según las primeras pesquisas, los sensores de movimiento no detectaron al niño porque era demasiado pequeño, y así pudo penetrar en la jaula saltando una valla trasera que no estaba vigilada: Fuente: El Comercio


















Es una lástima que al niño no se le haya inculcado el valor y respeto hacia la vida animal. Hoy mata animales mañana podrían ser seres humanos.
ese pequeño es atrevido porque nadie mas se atreveria a hacer lo q el hiso...
pero a la vez esto es una burla de parte de ese niño y de su madre q2 no le puso cuidado y de seguro es de esas mamas tranquilas q no le enseña a sus hijos el valor de la vida para todos los seres vivos. q lastima... bueno alguien tiene q responsabilizarse por esto¨