Nota Informativa: 06 de Octubre.
Remitida: P. Jorge Cuadros Pastor, OP
El 12 de octubre, el Santo Padre Benedicto XVI canonizará solemnemente a la Beata Narcisa Martillo Morán. Para gloria del Perú, ella vivió en nuestro país y murió en Lima el 8 de diciembre de 1869.
La Beata Narcisa nació en Nobol, Guayaquil, Ecuador, en 1832. Campesina que respondió generosamente a la gracia de Dios, después de vivir en distintos pueblitos cercanos a Guayaquil, llegó al Perú, hacia mediados de 1867; y se alojó en el beaterio dominico de Nuestra Señora del Patrocinio en el distrito del Rímac; muy cerca del Convento de la Recoleta Franciscana donde vivía su director espiritual.
Lo curioso y providencial es que ella llegó al mismo lugar, donde vivió, al comienzo de su llegada al Perú, el español y dominico San Juan Macías, en cuyo honor precisamente se levantó dicho beaterio del Patrocinio.
La nueva Santa fue un alma profundamente contemplativa y humilde, que buscaba estar oculta en Cristo; y tan ocultamente vivió y murió que, después de dieciocho meses de vivir en el Patrocinio y de recibir piadosamente los sacramentos, se durmió en el Señor en plena soledad.
Enterrada en una solitaria tumba de la casa religiosa de las Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario en el Patrocinio, permaneció un poco más de ochenta años; hasta que el año 1955, a petición del Gobierno del Ecuador y a solicitud de algunos antiguos conocidos, fue enviada a Guayaquil.
Allí, Dios, que exalta a los humildes, comenzó a exaltarla con multitud de milagros a tal punto que el lugar donde ella nació, Nobol, se ha convertido en un Santuario de peregrinaciones multitudinarias. El Papa Juan Pablo II la beatificó y el próximo 12 de octubre será canonizada por el Papa Benedicto XVI.
Con este motivo me es grato invitarles a una misa de acción de gracias en la Basílica del Rosario, Convento de Santo Domingo el mismo día 12 de octubre a las 16:00 horas.
Remitida: P. Jorge Cuadros Pastor, OP
El 12 de octubre, el Santo Padre Benedicto XVI canonizará solemnemente a la Beata Narcisa Martillo Morán. Para gloria del Perú, ella vivió en nuestro país y murió en Lima el 8 de diciembre de 1869.
La Beata Narcisa nació en Nobol, Guayaquil, Ecuador, en 1832. Campesina que respondió generosamente a la gracia de Dios, después de vivir en distintos pueblitos cercanos a Guayaquil, llegó al Perú, hacia mediados de 1867; y se alojó en el beaterio dominico de Nuestra Señora del Patrocinio en el distrito del Rímac; muy cerca del Convento de la Recoleta Franciscana donde vivía su director espiritual.
Lo curioso y providencial es que ella llegó al mismo lugar, donde vivió, al comienzo de su llegada al Perú, el español y dominico San Juan Macías, en cuyo honor precisamente se levantó dicho beaterio del Patrocinio.
La nueva Santa fue un alma profundamente contemplativa y humilde, que buscaba estar oculta en Cristo; y tan ocultamente vivió y murió que, después de dieciocho meses de vivir en el Patrocinio y de recibir piadosamente los sacramentos, se durmió en el Señor en plena soledad.
Enterrada en una solitaria tumba de la casa religiosa de las Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario en el Patrocinio, permaneció un poco más de ochenta años; hasta que el año 1955, a petición del Gobierno del Ecuador y a solicitud de algunos antiguos conocidos, fue enviada a Guayaquil.
Allí, Dios, que exalta a los humildes, comenzó a exaltarla con multitud de milagros a tal punto que el lugar donde ella nació, Nobol, se ha convertido en un Santuario de peregrinaciones multitudinarias. El Papa Juan Pablo II la beatificó y el próximo 12 de octubre será canonizada por el Papa Benedicto XVI.
Con este motivo me es grato invitarles a una misa de acción de gracias en la Basílica del Rosario, Convento de Santo Domingo el mismo día 12 de octubre a las 16:00 horas.










1 comentarios:
Maravillosa. Sigue habiendo ejemplos de modelos de vida en gracias.
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