
El Gran Circo de Mongolia destiló magia e ilusión en su primera presentación en Lima. El espectáculo, que presentó en su totalidad innovaciones de la cultura oriental, contó con más de 40 artistas en escena que ofrecieron un show de primer nivel.
Con un lleno total del escenario montado en el Estadio Nacional se estrenó el espectáculo titulado "Los Vientos de Genghis Khan". Niños y adultos quedaron deleitados con cada uno de los números presentados, caracterizados por las increíbles acrobacias que se presentaron desde el inicio.
El juego de luces y el ambiente musical crearon una atmósfera precisa para tan distinguida exhibición, la cual ha sido presentada en más de 500 ciudades. Incluso, la compañía ha sido vista desde 1960 por más de 10 millones de personas que se han rendido ante la majestuosidad de su arte. La seguridad también está garantizada, tanto para asistentes como para los propios acróbatas, quienes desde las alturas realizan saltos mortales y demás malabares.
La carpa, adecuada en el primer escenario deportivo del país, cuenta con todos los accesos y facilidades para el público, inclusive, el ambiente cerrado evita los azotes del clima invernal. El espectáculo, lleno de danzarines, acróbatas y malabaristas, es tan atrayente que no necesita contar con animales.
El Gran Circo de Mongolia que llegó por fiestas patrias es un espectáculo absolutamente recomendable por sus sorprendentes números y la tremenda carga cultural, se presentará en nuestra capital hasta el domingo 3 de agosto.
Con un lleno total del escenario montado en el Estadio Nacional se estrenó el espectáculo titulado "Los Vientos de Genghis Khan". Niños y adultos quedaron deleitados con cada uno de los números presentados, caracterizados por las increíbles acrobacias que se presentaron desde el inicio.
El juego de luces y el ambiente musical crearon una atmósfera precisa para tan distinguida exhibición, la cual ha sido presentada en más de 500 ciudades. Incluso, la compañía ha sido vista desde 1960 por más de 10 millones de personas que se han rendido ante la majestuosidad de su arte. La seguridad también está garantizada, tanto para asistentes como para los propios acróbatas, quienes desde las alturas realizan saltos mortales y demás malabares.
La carpa, adecuada en el primer escenario deportivo del país, cuenta con todos los accesos y facilidades para el público, inclusive, el ambiente cerrado evita los azotes del clima invernal. El espectáculo, lleno de danzarines, acróbatas y malabaristas, es tan atrayente que no necesita contar con animales.
El Gran Circo de Mongolia que llegó por fiestas patrias es un espectáculo absolutamente recomendable por sus sorprendentes números y la tremenda carga cultural, se presentará en nuestra capital hasta el domingo 3 de agosto.












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