Hallaron vestigios de un centro ceremonial que correspondería --según las investigaciones-- al período Formativo (entre el 1800 a.C. y el 200 a.C.). Es decir, son construcciones contemporáneas a las de Chavín de Huántar.

El complejo arqueológico (denominado 'campanayuq rumi' por los pobladores de la zona, porque las piedras de la zona al chocar entre sí emiten sonidos similares a los de una campanada) consiste en tres plataformas rectangulares de 70 por 50 por 6 metros, dispuestas en forma de U, al centro de las cuales hay una plaza hundida.

Estas construcciones, explicaron Matsumoto y Cavero, fueron posibles gracias al manejo de enormes bloques de piedra, algunos de los cuales pesan más de dos toneladas.

PIDEN PROTEGER EL ÁREA
Con las excavaciones se descubrieron, también, escalinatas y un sistema de drenaje subterráneo utilizado en aquella época para fluir el agua y proteger la estructura del templo.

Los arqueólogos encontraron, además, cerámicas con motivos zoomorfos y otros diseños que pertenecerían a las culturas Paracas y Nasca, lo que hace pensar en un dinámico intercambio comercial.

Clelia Gálvez, gerenta de Desarrollo Económico del Gobierno Regional de Ayacucho, comentó que estos hallazgos son el motor que necesitaba esta región para ingresar a los grandes circuitos turísticos del país.

Los arqueólogos, quienes culminarán los trabajos de excavación en una semana, aproximadamente, solicitaron apoyo a las autoridades para proteger el área y evitar daños en las estructuras mientras continúan las investigaciones.

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