Una enorme nube de humo y cenizas emanó temprano desde el cráter del volcán, situado a sólo 10 kilómetros de Chaitén, donde permanecen alrededor de 250 personas, entre policías, militares, periodistas, bomberos y algunas autoridades locales.
"¡Todos al mar!", fue la orden impartida por Carabineros tras la intensificada actividad del volcán, que por primera vez desde que entró en erupción, el pasado viernes, comenzó también a expeler lava y otros materiales sólidos.
La mayoría ya salió
El grueso de la población de Chaitén, que tiene 4.000 habitantes, fue evacuado el pasado fin de semana a la isla de Chiloé y a Puerto Montt, la capital de la región de Los Lagos, a unos 200 kilómetros de Chaitén.
Simultáneamente al anuncio, las sirenas comenzaron a sonar para alertar a la población y llamarla a abandonar rápidamente la zona, dirigiéndose al embarcadero, donde había naves de la Marina prestas a zarpar.
Algunos se resistían
"La situación es de suma complejidad", dijo a la edición electrónica del diario La Tercera el intendente de la región de Los Lagos, Sergio Galilea. "La orden es dirigirse de inmediato hasta el embarcadero, donde hay naves de la Armada esperando para efectuar la evacuación".
"La evacuación debe ser total, completa y absoluta, lo que incluye a las cerca de 200 personas que no querían abandonar la zona, a las fuerzas de seguridad e incluso los equipos de prensa que permanecen en el sector", añadió.
"Afortunadamente podemos predecir y estudiar el comportamiento del volcán, lo que nos permite establecer una serie de acciones antes de que el sector sea mucho más peligroso", explicó.









