Teodosia Urbina Motte es una mujer de la comunidad de Huaracco, en el distrito de Colquemarca. Junto al mayor de sus seis hijos, Rubén de 21 años, llegó después de ocho horas de caminata a Santo Tomás, capital de la provincia de Chumbivilcas, Cusco, para recibir la indemnización del Seguro de Vida Campesino que otorga por primera vez el Estado peruano a una familia campesina en alianza con la sociedad civil organizada y la empresa privada.
“Mi esposo murió de cólico al estómago el 30 de diciembre. No tuvimos tiempo de llevarlo a la posta. Nosotros nos inscribimos en el programa de seguros el año pasado. Ahora estoy agradecida pues esta plata servirá para la comida y los estudios de mis hijos”, señaló doña Teodosia con ayuda de una intérprete pues es quechuahablante.
Su esposo, el campesino Santo Chacnama, se había inscrito tan sólo semanas antes de morir señalando como beneficiarios del seguro a su mujer y a su hijo Rubén Chacnama Urbina.
Teodosia y Rubén recibieron ayer dos cheques por un total de 1,000 soles de manos del director ejecutivo del Proyecto de Desarrollo Sierra Sur José Sialer Pasco y de Domingo Benito Calderón, alcalde provincial de Chumbivilcas. A esta indemnización por muerte natural, se suman los gastos de sepelio, todo asumido por la compañía aseguradora (*).
“El seguro de vida tiene que ser un derecho, como lo es el derecho a la educación y a la alimentación. Con la entrega de esta indemnización, el Estado peruano se reencuentra con los más pobres y necesitados”, dijo el funcionario al destacar esta novedosa iniciativa de inclusión social para una vida más digna de los peruanos del mundo rural.
3 MIL 663 CAMPESINOS CON SEGUROS DE VIDA
En el atrio del Templo de Santo Tomás otros 2 mil campesinos de 56 comunidades rurales recabaron ayer domingo sus certificados de las pólizas del Programa de Seguros de Vida y Accidentes Personales que impulsa el Proyecto de Desarrollo Sierra Sur, un proyecto especial del Ministerio de Agricultura.









