El fallecimiento de la pequeña niña de iniciales A.O.C se dio en ausencia de los padres u otros familiares.
La madre Maryann Cockman había salido a trabajar -daba clases de inglés- y dejó sola a su hija en su departamento del edificio Leuro, ubicado en la cuarta cuadra de la avenida Benavides.
La mamá, llamó varias veces a su casa, alrededor de las 10 de la mañana, y al no obtener respuesta, llamó a una vecina para que vea cómo estaba la niña.
La vecina afirmó que encontró la puerta entreabierta y halló a la menor muerta en su cama. El cuerpo, semidesnudo, presentaba múltiples moretones.
Los vecinos sospenchan que el o los responsables pueden ser del propio edificio, el cual tiene siete pisos y decenas de departamentos. La Policía sin embargo, no ha dado a conocer hasta el momento una hipótesis.









