El gobierno de España se mostró seguro de ganar el caso civil contra Odyssey Marine Exploration en un juzgado de Florida, Estados Unidos, al haber llegado a la convicción de que la empresa cazatesoros extrajo 500 mil monedas de los restos de una fragata española hundida en 1804, según informa hoy el diario ABC. Esta “pelea” no sería más que otra disputa internacional si no fuera porque los doblones fueron acuñados en Lima, Perú, en 1803. Y a todo esto, ¿dónde queda nuestro país en este lío?. El diario español da cuenta de que una investigación archivística concluye que las monedas proceden de la embarcación ibérica “Nuestra Señora de las Mercedes”. También reporta las declaraciones de la conservadora jefe de Numismática del Museo Arqueológico, Carmen Marcos, quien afirmó que las monedas revisadas son compatibles con el cargamento de la fragata -reales de a ocho y doblones de oro de Carlos IV- que fueron acuñados en Lima en 1803. ”No se habla de tesoros...sino de historia”
Con este sustento, el gobierno español presentó un documento en el que exige la devolución completa del cargamento –que Odissey halló en el fondo del océano- porque “La Mercedes” era un buque de la armada de España. Las autoridades de ese país han sido tajantes en señalar que no aceptarán acuerdo alguno con la empresa cazatesoros.
El abogado que representa a España, James Goold y el director general de Bellas Artes, José Jiménez, afirmaron que no se habla de tesoros o mercancías, sino de historia, patrimonio protegido y del cementerio de más de 200 marinos españoles y sus familias que perecieron en el asalto inglés a la fragata.
“No voy a dar medias tintas, tenemos la convicción moral y legal de que vamos a ganar. Nos asiste la razón histórica y legal suficiente para que el proceso pueda ser muy positivo para los intereses del patrimonio histórico español”, declaró Jiménez, mientras que Goold afirmó que esperan “que no haya compensación alguna a los cazatesoros».
Con este sustento, el gobierno español presentó un documento en el que exige la devolución completa del cargamento –que Odissey halló en el fondo del océano- porque “La Mercedes” era un buque de la armada de España. Las autoridades de ese país han sido tajantes en señalar que no aceptarán acuerdo alguno con la empresa cazatesoros.
El abogado que representa a España, James Goold y el director general de Bellas Artes, José Jiménez, afirmaron que no se habla de tesoros o mercancías, sino de historia, patrimonio protegido y del cementerio de más de 200 marinos españoles y sus familias que perecieron en el asalto inglés a la fragata.
“No voy a dar medias tintas, tenemos la convicción moral y legal de que vamos a ganar. Nos asiste la razón histórica y legal suficiente para que el proceso pueda ser muy positivo para los intereses del patrimonio histórico español”, declaró Jiménez, mientras que Goold afirmó que esperan “que no haya compensación alguna a los cazatesoros».









